Recompensa de un millón de dólares para quien resuelva la conjetura de Beal

El banquero texano Andrew “Andy” Beal ha ofrecido un millón de dólares para el que logre resolver el complejo problema matemático que él mismo planteó en los años noventa, según anuncia la American Mathematical Society. El empresario de Dallas, que ocupa el puesto 41 en la lista de los estadounidenses más ricos elaborada por Forbes, aumenta así los 5.000 dólares que propuso en 1997 cuando presentó la Conjetura de Beal por primera vez.

"Me inspiré en el premio ofrecido para el que probara el teorema de Fermat", dice Beal, un matemático autodidacta interesado en teoría numérica. "Me gustaría animar a los jóvenes a que estudien matemáticas y ciencias. Incrementar la gratificación me parece una buena manera de atraer la atención sobre las matemáticas en general y, especialmente, sobre la Conjetura".

La ecuación establece que si Ax + By = Cz, donde A, B, C, x, y, z son enteros positivos, siendo  x, y, z mayores que 2, entonces A, B, y C deben tener un factor común primo. La Conjetura de Beal implica el último teorema de Fermat, que establece que no hay soluciones an + bn = cn, cuando a, b, c y n son enteros positivos, siendo n mayor que 2. Hace más de trescientos años, Pierre de Fermat aseguró que tenía la prueba de su teorema, pero no dejó constancia escrita de ello. Fue Andrew Wiles el que lo resolvió junto con Richard Taylor en 1990. Ambos problemas tienen en común una característica propia de la teoría numérica: son fáciles de explicar, pero extremadamente difíciles de probar.

El premio de Beal no es el único que recompensa a quien solucione un problema matemático. En el año 2000, el Clay Mathematics Institute creó siete premios de un millón de dólares, que son ahora conocidos como los Problemas del Milenio. Uno de ellos, la Conjetura de Poincaré, fue resuelto en 2003 por el matemático ruso Grigori Perelman, quien rechazó la gratificación económica.